Lo que nunca más conoceremos:

la iglesia de Quintanaluengos. 

Es difícil hacerse la idea de que muchas veces lo único que queda de antiguos templos son los escasos restos custodiados en museos. Si hace poco hablábamos del monasterio de Valdecal, hoy es el turno de la desaparecida iglesia de los Santos Justo y Pastor de Quintanaluengos…pero empecemos por el principio ¿qué hizo tan importante a este templo que solo el tiempo ha sido capaz de borrarlo?.

 

Parece ser que dicho templo formó parte de un monasterio femenino, el cenobio fue fundado en el siglo XI y donado posteriormente al abad Tructamiro de Sahagún por doña Teresa Muñiz y sus hijos. Rodríguez Muñoz señala que tiempo después pasó a depender del monasterio de Santa María de Piasca. En 1461 se arrienda al concejo de Quintanaluengos la iglesia de San Justo y Pastor.

 

El primero en dejar constancia de la iglesia fue Matías Vielba que en 1907 “creyó que, por su arco de herradura, podía ser la iglesia de mediados del siglo XI y hasta llegó a leer la abreviatura de Petrus Deustamben, en uno de los ábacos del toral” [1]. Señalo que se trataba de un edificio de “una sola nave con crucero y ábside de planta cuadrada”.

 

Años después Torres Balbas publicó un pequeño estudio de este templo, por entonces ya había desaparecido el crucero y la nave, y se conservaba solo el ábside. Gracias a la planta que publicó Balbas, a las fotografías conservadas y a los sillares que se han encontrado se ha podido reconstruir la disposición que en origen tenía el edificio, así nos lo exponen en la Enciclopedia del Románico “sabemos que existían una serie de arcos que apoyaban sobre columnas exentas de fustes monolíticos, destacando sobre todos el absidal, doblado y en forma de herradura. El espacio absidal era de reducidas dimensiones (5 metros de longitud) y planta cuadrada. Se separaba de la nave mediante un arco triunfal sobre columnas exentas con fustes monoliticos y capiteles historiados. Sendos ventanales en forma de saetera abiertos en los muros este y sur iluminaban el interior. De la abierta en el muro este sabemos que exteriormente estaba enmarcada por un arco ultrasemicircular que apoyaba sobre dos toscas columnillas […] con bóveda de cañón de directriz normal a su testero”. Dicho templo ha sido relacionado con el de Valoria de Alcor.

Museo Arqueológico de Palencia. 

Torres Balbas recoge un dato importante para conocer o bien la fecha de construcción o consagración de la iglesia. Se trata de una inscripción que se encontraba situada en la ventana del muro este del ábside y donde se podía leer ERA MCXLIII (1105). Guinea considera que esta fecha es más acertada para la construcción del edificio que la que expuso en su momento Vielba Ramos el cual hablaba de un templo de mediados del siglo XI.

 

Por su parte, Rodríguez Muñoz menciona una inscripción situada en el cimacio de uno de los capiteles del arco triunfal, en la que se puede leer “PETRUS DEUSTAMBEN”,  nombre del famoso artífice que trabajo en San Isidoro de León en tiempos del rey Alfonso VII y que a su parecer intervino en las obras de construcción de la iglesia de Quintanaluengos.

 

Si bien Torres Balbas habla de un “conjunto unitario de temprana cronología” [3], García Guinea considera que estamos ante una perduración de arcaísmos “de las pervivencias de un momento arquitectónico anterior a Fromista, o lo que es lo mismo derivada de una tradición visigoda” [4]. Actualmente se considera por la documentación conservada, por la presencia de la planta de cruz latina y por ciertas técnicas constructivas (grandes sillares, arco de herraduraza ligeramente peraltado) que estaríamos ante un templo prerromanico, “quizá nunca se llevó a cabo la construcción del nuevo templo consagrado en 1105, es posible que la fecha citada solo indicaría una renovación o transformación del edificio monástico ya existente de la primera mitad del siglo XI o de la centuria anterior”. [5]

Miguel Ángel García Guinea, el Románico de Palencia

De este templo antiguo son escasos los restos que se conservan. En el Museo Diocesano de Palencia se custodia un gran arco con forma de herradura, posiblemente modificado al ocupar el lugar en el que hoy se sitúa (imposible adjuntar imagen pues el Museo Diocesano prohíbe las fotografías) y en el Museo Arqueológico de Palencia se conservan tres capiteles historiados, capiteles que analizaremos en nuestro siguiente “Románico al detalle”.

Que bonito es soñar con tiempos pasados, pero es nuestro deber sacar del olvido nuestro legado y aunque sea tarde darlo a conocer...para que de alguna manera quede preservado para el futuro. 

Miguel Ángel García Guinea, el Románico de Palencia

[1] [4] García Guinea, Miguel Ángel. El románico en Palencia.

[2] [3] [5] Enciclopedia del Románico. Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico. Tomo I.